El golf es hoy en día uno de los deportes más populares en todo el mundo, y aunque es un deporte que se ha modernizado especialmente en la última década, no está de más hechar un vistazo a los origenes del juego.
A pesar de que existen diversas teorías acerca de los inicios del juego del golf, es comunmente aceptado que este popular deporte se comenzó a practicar, tal y como lo entendemos hoy, en la costa este de Escocia. En los terrenos adyacentes al mar, que se extienden a lo largo de kilometros y kilometros de costa del país, se daban las condiciones propicias para su desarrollo, ya que existían terrenos con una hierba dura y corta que no se podían dedicar a la agricultura.
Es conocido que los escoceses practicaban este deporte ya por el año 1.457, ya que el rey Jaime II intentó prohibirlo mediante un acta del parlamento, sin llegar a conseguirlo del todo. En 1.552 los ciudadanos de la localidad de St. Andrews recibieron por parte de la realeza la concesión de los terrenos situados junto a la costa para su disfrute mediante la práctica del golf, el tiro con arco u otro tipo de pasatiempo.
No es hasta 1744 cuando se forma el primer club de golf del que se tiene noticia, el "Honourable Company of Edimburgh Golfers", en la localidad de Muirfield. En este siglo siguen apareciendo clubes en Escocia y también en Inglaterra, surgiendo con ellos nuevas competiciones para determinar quienes son los mejores jugadores de cada club.
En 1860 se crea el Abierto Británico de golf, con el objetivo de designar al mejor jugador de las islas. Es en este siglo diecinueve cuando el golf cruza el charco y se comienza a practicar en Estados Unidos, donde alcanza gran popularidad, y donde se comienza a extender por el resto del mundo.